Es la primera que he visto, y me llevó un par de intentos verla, pero no os asustéis, no es que sea una película aburrida, el caso es que se me ocurrió verla a altas horas de la noche y la película es lenta con lo cual conviene verla despiertos para no perderse los detalles.
La verdad es que me emocioné mucho con esta película y sus personajes, sobre todo con Hanna (Sarah Polley, actriz que tampoco conocía pero que me ha encantado) y Josef (Tim Robbins).
La historia transcurre en una plataforma petrolífera pérdida en medio del mar, donde sólo trabajan hombres, y donde ha tenido lugar un accidente. Hanna, una mujer solitaria y enigmática, después de ser obligada a coger unas vacaciones, huye hasta la plataforma en calidad de enferma temporal para cuidar a Josef que se ha quedado ciego de forma transitoria.
Esta película me ha gustado especialmente, porque a veces me gustaría poder irme a un sitio alejado sin nadie que interrumpa mis pensamientos, alejada de la vida cotidiana y la gente.
Me ha emocionado mucho porque toca un tema con el que soy especialmente sensible, que es el tema de las víctimas de guerra. Reconozco que me emocioné mucho con la película.
Mi vida sin mí
Ann (Sarah Polley) es una chica de 23 años con dos hijas, un marido desempleado, una madre que odia al mundo, un padre que lleva 10 años en la cárcel y con un trabajo como limpiadora nocturna en una universidad a la que nunca podrá asistir durante el día... Y vive en una caravana en el jardín de su madre. Esta existencia gris cambia completamente tras el diagnóstico medico de que padecía cáncer y que, ya avanzado como estaba, le daría solo un poco tiempo de vida. A partir de allí, paradójicamente, Ann descubre el placer de vivir, guiada por un impulso vital: completar una lista de "cosas por hacer antes de morir".
Esta película también me gustó mucho, pero no me llegó tanto como la anterior, porque aunque es un drama no lo vives así, al menos yo no.
He de reconocer que nunca me ha fascinado el cine español, pero he de decir
que estas dos películas que he visto de esta directora catalana me han
encantado, y para mí merece la pena verlas.
Como siempre os deseo buen cine y buenas lecturas...
Como siempre os deseo buen cine y buenas lecturas...

